La gestión de Demian Reidel en Nucleoeléctrica Argentina, la empresa que el gobierno quiere privatizar, está atravesada por
feroces internas y una denuncia por irregularidades en una licitación sacudió al amigo de Javier Milei, que quedó en la mira por algunos manejos poco claros y su pelea con los funcionarios históricos de la compañía.
Reidel es el cerebro de la privatización de la empresa estatal de energía nuclear, un proceso que el gobierno inició formalmente el año pasado. Como contó LPO, en realidad el proceso tuvo su inicio con
una reestructuración interna que incluyó despidos de la gerencia técnica de la compañía.
Pero ahora sale a la luz que esa maniobra no tuvo solo el objetivo de preparar el terreno para la privatización sino habilitar algunos negocios. El diario Perfil reveló que Nucleoeléctrica está sacudida por una denuncia ante el Comité de Integridad de la compañía por una llamativa licitación del servicio de limpieza.
Reidel echó a tres gerentes de Nucleoeléctrica y allana el terreno para la privatización
La denuncia fue realizada por un gerente de Atucha I-II que describió varias irregularidades que llevaban a otorgar el contrato con un precio 140 por ciento más alto que el que estaba vigente. De los 4 mil 400 millones por 24 meses que pagaba NA-SA actualmente pasaría a 10 mil 700 millones en el nuevo contrato, que Reidel tuvo que ser suspender por la polémica.
En el medio del proceso, desde una de las gerencias que Reidel ocupó con funcionarios de confianza hicieron llegar un mensaje claro al departamento encargado de la licitación: “hagan con urgencia la justificación de la diferencia”.
En la denuncia se apunta al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso, un ex sciolista que Reidel metió en NA-SA. Tras varias presiones solapadas, Pantuso habría llamado directamente a una funcionaria de menor rango para que avale el precio. El denunciante habla de un accionar intimidatorio de Pantuso.
Otro de los intentos de justificar el contrato con un precio 140% superior fue apelar a los valores de referencia de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). Pero los técnicos advirtieron que el precio era casi 60% más caros que esos valores de referencia, por lo que era difícil justificarlos.
Además, destaca Perfil, que en NA-SA nadie confía en la independencia de la SIGEN desde que se designó como síndico a Alejandro Díaz, quien fue gerente de Nucleoeléctrica hasta julio de 2025.

La polémica por la licitación está cruzada por la tensión interna que generó Reidel con los despidos de gerentes y otros trabajadores de la línea técnica de NA-SA, algunos de los cuales habrían cuestionados los nuevos procesos de compra. En la denuncia se plantea la duda sobre si esos cambios fueron hechos con la idea de direccionar los nuevos contratos.
Milei avanza con la privatización nuclear y crecen las críticas al plan Reidel
En ese sentido, el portal El Disenso dice que los despedidos se habían negado a avalar procesos irregulares o a incumplir los procedimientos internos de la empresa. Y menciona el caso de una contratación vinculada a la migración del sistema SAP a HANA que tenía un presupuesto inicial de USD 600.000 y terminó costando USD 7.000.000.
El Disenso también reveló que a nivel personal Reidel tendría deudas millonarias. Según datos del Banco Central, el amigo de Milei tiene deudas que superan los 880 millones de pesos y el sistema ha calificado sus obligaciones con el Banco Macro como categoría 4 o “deuda con alto riesgo de insolvencia”.
El medio también menciona que la conducción de Nucleoeléctrica multiplicó los gastos vinculados a viajes y representación, y que habría upgrades a primera clase pagados con tarjetas corporativas. Finalmente, señala que los proveedores de la empresa denuncian demoras injustificadas en los pagos.