Este año es clave para el último tramo del mandato de Donald Trump en Estados Unidos. En noviembre se celebrarán elecciones legislativas que definirán si el gobierno pierde la mayoría en el Capitolio o no.
Como advierten algunos líderes republicanos, la política de aranceles, los constantes conflictos internacionales y especialmente la rebelión en Minneapolis puede generar un efecto negativo para las pretensiones republicanas.
Fue el Senador Ted Cruz el que le dijo a Trump, según Axios, que de seguir así “en noviembre se perderán las elecciones, las mayorías en ambas cámaras y enfrentarán un pedido de impeachment por mes”.
En este marco y sobre el impacto de las masivas marchas contra Trump en Minneapolis, la especialista y doctora en Historia de Estados Unidos, Valeria Carbone, dijo a LPO que “esta situación afectará muchísimo, no solamente porque está teniendo un impacto negativo en la base demócrata general, sino en toda la población y en muchos votantes del sector de lo que supo ser Latinos for Trump”.
Carbone sostuvo que “esto también está impactando negativamente en algunos republicanos que por ahí no son de extrema derecha como el trumpismo. Este fin de semana se dio a conocer que la Fiscal General Pam bondi, le mandó una carta al gobernador del estado de Minnesota, Tim Walz, diciéndole que una forma de normalizar la situación en el estado y retirar a los agentes de ICE, sería que el gobierno estadual les entregue los padrones electorales, que tienen información de todas las personas son ciudadanas y que pueden votar”.
“Los padrones electorales no tienen información de inmigrantes indocumentados. Lo que quiere el gobierno federal es esa información para poder localizar, porque tengamos en cuenta que la gente vota en función de su dirección de residencia, y poder continuar con estas redadas a personas que, en principio, son personas empadronadas. ¿Esto va a afectar muchísimo el voter turnout, es decir, la cantidad de gente que se presente para votar en las elecciones legislativas? Sí”, remarca.
Carbone explica que “en esta carta que le mandó Pan Bondi al gobernador, invoca la ley de derechos civiles de 1960, que es anterior a la ley de 1965 que establece que si los estados no cumplen con la Ley Federal, pueden intervenir el Estado para controlar el proceso electoral”.
“Esto lo que te indica es lo que se está pensando en función de las elecciones legislativas, que el gobierno federal las encara con la premisa de que las pueden perder, como indican las encuestas de opinión. Entonces, saben que pueden perder pero van a utilizar todas las herramientas legales y extralegales para que esto no suceda”, añade.
Tim Walz, gobernador de Minnesota.
La especialista reafirma que “eso significa que no hay que descartar que Trump busque intervenir los Estados Demócratas. Su principal objetivo va a ser California por la cantidad de electores y representantes, pero va a empezar por el estado del ex candidato a vicepresidente de Kamala. Además, Minnesota no es un estado fuerte en lo que respecta a cuestiones de inmigración”.
“No empezó por Texas o Florida, Estados que triplican la inmigración de indocumentados que Minnesota”, apunta.
Valeria Carbone también habló sobre la propuesta del gobernador de California, Gavin Newson, de adoptar una estrategia más dura contra Trump y combatir “fuego con fuego. Carbone considera que “la narrativa actual ya es de confrontación. Newsom se refiere a la estrategia del Partido Demócrata, que no encuentra el rumbo. Los Demócratas están en una situación de muchísima precariedad que quedó en evidencia cuando decidieron dar un golpe y sacar a Joe Biden de la carrera presidencial cuando había sido elegido por los delegados”.
La advertencia de un senador republicano a Trump: “Vamos a perder las elecciones”
La analista dijo que “Newsom entiende que la estrategia del establishment del Partido Demócrata definitivamente no está funcionando porque está anclados a la vieja política. Por otro lado me parece que también que estamos viendo que en ciertas elecciones locales están ganando partidos alineados definitivamente con una rama dentro del Partido Demócrata que parecía marginal como en Nueva York donde ganó un socialista”.
“Creo que Newsom lo que dice es que nosotros tenemos que enfrentar este quiebre, esta fragmentación, porque lo que nos pide la base es una cosa y lo que está haciendo el establishment es otra. Y me parece que lo que él busca es posicionarse como el principal candidato para las presidenciales de 2028. Entiende que el partido está eligiendo una estrategia que no funcionó, que no está funcionando y que no va a funcionar”, concluye.