La imagen de Donald Trump está en su punto más bajo desde que llegó al poder. La última encuesta de Reuters/Ipsos ubica la desaprobación del presidente de Estados Unidos en el 67 por ciento con sólo un 33 por ciento de respaldo.
Esta caída preocupa al Partido Republicano de cara a las elecciones de medio término del 3 de noviembre en donde Trump podría perder la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
En este marco, el resultado refleja un escenario de amplia insatisfacción con la situación económica y la guerra en Irán, dos de los principales factores que pesan sobre la imagen del mandatario.
Un dato que puede marcar el pulso de las legislativas es que el 46% de los votantes que se identifican como Demócratas aseguró estar “muy entusiasmado” con votar en noviembre, frente al 31% de los republicanos.
El rechazo de Trump llega al 60 por ciento y los Obama son los líderes con mejor imagen
La ventaja también aparece entre los votantes independientes cuando se les pregunta qué partido elegirían si las elecciones al Congreso se realizaran hoy. El 36% optó por los demócratas, mientras que el 22% se inclinó por los republicanos.
La encuesta remarca un fuerte malestar económico entre los estadounidense. En efecto, el 71por ciento desaprueba la gestión de Trump respecto del costo de vida, una cifra que incluye a cuatro de cada diez Republicanos.
A esto hay que sumarle que hay una mayoría de los consultados que ahora creen que los Demócratas tiene mejores ideas para enfrentar al crisis económica. Es primera vez en casi una década que consiguen ubicarse por delante de los republicanos en ese tema.
Sólo uno de cada 4 estodounidenses aprueba la gestión de Trump en inflación
El gran foco de críticas para Trump en este tramo de la gestión es la inflación provocada por la suba del combustible en el marco de la guerra con Irán. Al respecto, la encuesta indicó que apenas el 36% de los estadounidenses aprueba la guerra.
Una derrota de los Republicanos en las elecciones de medio término del 3 de noviembre sería un golpe muy fuerte a la gestión de Trump porque la mayoría en manos de la oposición complicaría la gobernabilidad.
