Martín Menem y Gabriel Bornoroni todavía no tienen garantizado el quórum para que arranque la sesión por el tratamiento de la reforma laboral, prevista para este jueves. Dos diputados aliados refirieron a LPO que el jefe de la bancada libertaria y Bertie Benegas Lynch, que debería lograr dictamen este miércoles sobre el proyecto que llega con media sanción del Senado, mensajean a sus pares con intensidad para saber cómo votarían el guadañazo sobre las licencias laborales que contiene el polémico artículo 44.
“Nosotros le dijimos que no se lo votamos ni locos”, dijo un legislador que suele colaborar con el gobierno y se activaron las alarmas.
Esa es la razón por la que peligra el inicio del debate parlamentario en la Cámara Baja. El bloque Innovación Federal, que tiene nueve integrantes, puso como condición para sentarse a sus bancas que el oficialismo retire esa parte del texto: “si no sacan eso, no bajamos al recinto”, comentó uno de sus miembros.
De ese lote de legisladores, cuatro son de Misiones y responden a Carlos Rovira, tres provienen de Salta votan como manda Gustavo Sáenz y dos abandonaron la bancada libertaria para irse con Marcela Pagano el año pasado pero saltaron recientemente a los brazos del salteño. Sin esos nueve, Menem estaría en problemas.
Fuentes del oficialismo reconocen que el respaldo sólo se conseguiría modificando el artículo 44, que recorta hasta el 50 por ciento el pago del salario de un trabajador durante el uso de licencia por problemas de salud que carezcan de vinculación con sus tareas laborales. El tema lo tiene enredado al gobierno como se vio en los erráticos argumentos de Patricia Bullrich sobre el tema y al mismo tiempo sostener el deseo de Milei, que aspira a tener sancionada la ley antes de su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1° de marzo.
La exministra de Seguridad deslizó una serie de atajos contradictorios, que iban desde la posibilidad de subsanar el error en la reglamentación, sacar un decreto posterior o promover el tratamiento de una ley que repare lo sancionado en el Senado. Con el paso de las horas, en el Gobierno parecen empezar a resignarse que habrá que cambiar el artículo de las licencias, que en el gobierno atribuyen a otra torpeza del ministro Federico Sturzenegger. “Si se modifica, entiendo que los gobernadores aliados van a votar a favor porque es parte de lo charlado, nosotros ya les dimos Ganancias”, afirmó a LPO un diputado libertario.

Se estima que los tres diputados de Raúl Jalil, que dieron el portazo en Fuerza Patria y constituyeron el bloque Elijo Catamarca, estarían dispuestos a darle apoyo al gobierno. Al cierre de esta nota, era una incógnita lo que harían los tucumanos del bloque Independencia, referenciados en el gobernador Osvaldo Jaldo.
El gobierno acredita la voluntad de su propia tropa, que llega a 95 diputados, y suma la de los 12 del PRO, los seis de la UCR, los dos del MID, los dos sanjuaninos de Producción y Trabajo, el santacruceño José Garrido y Karina Banfi. En total, serían 119 y restaría saber lo que haría la neuquina Karina Maureira, quien se ubica bajo las órdenes de Rolando Figueroa.
Se descuenta que los 93 de Fuerza Patria, el puntano Jorge “Gato” Fernández y los cuatro del Frente de Izquierda no ingresarían al recinto hasta que comience la sesión. Y la misma actitud podrían adoptar los 18 de Provincias Unidas, los lilitos Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, Natalia De la Sota y Pagno. En consecuencia, llegan a 118 y lo que instruyan los gobernadores Jaldo, Jalil, Sáenz y Rubén Passalacqua sería determinante.
La incertidumbre de los libertarios era tan alta que también exploraban la chance de que los ayudaran Miguel Pichetto y Nicolás Massot con el quórum, tal como sucedió con la votación del Presupuesto 2026 en diciembre. Pero Pichetto ya avisó que rechaza de plano el artículo de las licencias, como anticipó en exclusiva LPO.