Mahiques teme que el Senado le voltee el pliego para seguir como camarista por sus vínculos con Toviggino

Mahiques teme que el Senado le voltee el pliego para seguir como camarista por sus vínculos con Toviggino

Carlos “Coco” Mahiques renunció a su puesto en la Sala I de la Cámara de Casación Penal por temor a que el pliego de su prórroga para seguir integrando la Sala III del Tribunal termine cajoneado o rechazado en el Senado. “Se está armando la alianza que volteó a (Ariel) Lijo otra vez”, advirtió una fuente judicial.

El anuncio de su salida, que implica una pérdida del 30 por ciento de su salario y la desvinculación de causas como Hotesur y Los Sauces o Memorándum de Entendimiento con Irán, se dio ocho días después de la revelación de LPO acerca de los contactos del clan Mahiques con Pablo Toviggino. La cercanía de Mahiques con el tesorero de la AFA es tan honda que habría festejado su cumpleaños en la mansión de Pilar que está bajo la lupa de la Justicia, por estar registrada a nombre de supuestos testaferros de Toviggino.

El juez fue consultado por La Nación y negó que hubiese celebrado su onomástico en ese lugar pero dejó una respuesta desafiante: “Y si fuera cierto, ¿cuál sería el inconveniente? No siento que sea algo por lo que deba excusarme”, dijo.

Su paso al costado sin mayores explicaciones resulta más ruidoso luego de que mandara al secretario de Justicia, Sebastián Amerio, el pedido de prórroga para permanecer en Comodoro Py cinco años más, una vez que cumpla 75 el próximo 1º de noviembre.

Mahiques tuvo que apartarse de la causa AFA por la visita a la quinta de Toviggino

En efecto, Amerio analizó la solicitud y la derivó casi de inmediato a Javier Milei, quien terminó mandando el pliego de Mahiques al Senado con sorprendente celeridad, cuando todavía esperan su acuerdo más de 200 jueces federales en todo el país. “Mahiques logró en menos de dos meses lo que cientos de jueces aprobados por el Consejo de la Magistratura esperan hace años”, comentó un fiscal.

El problema es que el Presidente dio curso a la prórroga mientras el escándalo de la AFA se convertía en el tema central de la conversación pública, con derivaciones que involucran al clan Mahiques. Fuentes al tanto de la situación deslizan que en Casa Rosada entienden que votar el acuerdo para Mahiques “lo ensucia a Milei”.

Petrone y Barroetaveña.

Además, un inquietante rumor recorre los pasillos judiciales: el gobierno habría sondeado a Juan Bautista Mahiques, hijo del juez, como relevo de Mariano Cúneo Libarona al frente del Ministerio de Justicia. Como informó LPO, el ministro se quiso ir el año pasado pero Karina Milei le exigió que se quedara hasta que consiguieran un reemplazo, para no concederle el ascenso a Amerio, hombre de Santiago Caputo, con quien la hermana del Presidente mantiene una sorda disputa interna.

Como publicó LPO, la búsqueda de un pacto entre el gobierno y la dinastía Mahiques está subordinada al acuerdo entre Karina y Daniel Angelici, empresario del juego y sofisticado operador judicial, para quedarse con el control total de la Ciudad de Buenos Aires.

Para colmo, Juan Bautista no solo es el titular del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, el distrito cuna del macrismo que Karina quiere arrebatarle al PRO, sino que también figura como vicerrector de la Universidad de la AFA (Unafa), una viveza de potrero de Claudio “Chiqui” Tapia pero revestida de vocación académica.

La búsqueda de un pacto entre el gobierno y la dinastía Mahiques está subordinada al acuerdo entre Karina y Daniel Angelici, empresario del juego y sofisticado operador judicial, para quedarse con el control total de la Ciudad de Buenos Aires.

Como sea, Coco Mahiques habría empezado a experimentar un profundo temor al fantasma de Ariel Lijo, el juez que Milei propuso para la Corte pero terminó rechazado por los senadores. El camarista observa cómo forman fila enfrente suyo una serie de actores que terminaron enterrando la suerte de Lijo, después de la mala praxis libertaria y una campaña pública contra el magistrado en medios de comunicación, alentada por dirigentes empresarios y líderes políticos vinculados a partidos conservadores como Mauricio Macri.

Aunque en su carta de dimisión no expuso motivos claros, la vacancia de Mahiques produjo un desparramo total en la reunión de acuerdos de este martes al momento de definir un reemplazo. Su par Ángela Lerena, que no había participado del sorteo de las subrogancias en diciembre, se ofreció para ocupar el cargo hasta el 15 de junio, asumiendo que era quien tenía menor carga laboral, pero esa generosa predisposición desató una cerrada resistencia entre varios de los magistrados varones.

Juan Bautista Mahiques.

De la reunión participaban, además de Mahiques y Ledesma, el presidente del tribunal, Diego Barroetaveña, Guillermo Yacobucci, Javier Carbajo, Mariano Borinsky, Daniel Petrone, Alejandro Slokar, Gustavo Hornos y Juan Carlos Gemignani. Y según dos de los que presenciaron la discusión, el más enfático opositor a la voluntad de Ledesma fue Hornos, denunciado por violencia de género por parte de su expareja aunque ese trámite fue desestimado en el Consejo de la Magistratura.

La desventaja de Ledesma frente a sus competidores es, indiscutiblemente, que no le interesa el fútbol ni recibe ningún tipo de invitación para ir a ver partidos o viajar a determinados destinos para eventos deportivos. Paradójicamente, el único criterio que podría aplicar sería el de la ley.

“No la iban a dejar, Hornos se abalanzó sobre la mesa prácticamente y dijo ‘no, Ángela, yo también quiero subrogar esa sala, vamos a sorteo'”, comentó uno de los presentes a LPO. “Ledesma es la única que no subroga y se ofreció, es lo más probable que le toque a ella, porque los demás jueces ya estamos subrogando y en dos salas”, completó otro.

Sin que arribaran a una síntesis, Barroetaveña tuvo que acceder a un cuarto intermedio hasta este jueves, solicitado por Carbajo, pero la Sala I tiene más nubarrones que la renuncia de Mahiques. El propio Petrone integraba hasta diciembre el Tribunal de Disciplina de la AFA, algo reñido con la imparcialidad de un juez.

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