Ignacio Fidanza analizó en GPS, el programa de Rolando Graña en América, la pelea de Javier Milei con Paolo Rocca y las implicancias que tiene dentro del gobierno.
“Rocca cometió varios errores. Uno que trascendió -y Milei lo tuiteó esto- es que después de que Milei pierde las elecciones bonaerenses de septiembre, cuando había como una idea de que iba a perder octubre pero luego apareció Trump, parece que hubo movimientos picantes en el establishment. Y Rocca era de los que hablaba de la preocupación de ‘¿qué vamos a hacer con Milei después de octubre?’. Todo con un tono no quiero decir destituyente, pero un tono complejo o tal vez de sincera preocupación”, afirmó el director de LPO.
“Hacia dentro del gobierno esto es una bomba porque Marín, el presidente YPF, viene de Techint. Lo pone Rocca. Y vos fíjate, ahora Techint es malo. Hace unos meses, en una licitación que controlaba Marín, le otorga a Techint el oleoducto de Vaca Muerta Sur, que son 3.000 millones de dólares. O sea, no es un negocio menor. Vos pensá que todo este escándalo es porque Rocca perdió un negocio de 200 millones de dólares. Entonces, hay mucho ruido hacia dentro del gobierno sobre esta situación”, continuó Fidanza.
Por otro lado, Fidanza contó que la trampa de Caputo en la jugada de pedirle 800 millones de dólares a EEUU para pagarle al FMI. “El gobierno pateó la revisión del Fondo porque incumplió la acumulación de reservas. Ahora le pide plata a Bessent, le da pesos, con esos dólares de Bessent le paga el FMI y le dice ‘mirá, junté 1000′. El FMI le aprueba la revisión, le manda los dólares que le tiene que mandar y con eso le paga a Bessent”, señaló.
Caputo tuvo que pedirle otro préstamo a Bessent para pagarle al FMI y disfrazar la meta de reservas
El director de LPO también se refirió a la disputa por la reforma laboral y el tironeo de las provincias con la Rosada por los fondos. “Los gobernadores están muy jodidos de plata, está cayendo la recaudación fuerte por la recesión y están medio en una encerrona porque el proyecto de reforma laboral implica una baja de varios puntos de ganancias que ellos reciben y ahí está trabada la negociación”, relató.
“Caputo y Milei no quieren ceder en eso por dos razones. Una razón ideológica, porque el modelo que ellos venden es ‘bajamos los impuestos para que la economía sea más competitiva’. Y una razón política que es que no hay que ceder para no perder poder y mostrarse débiles”, indicó.
“Entonces ahora están hablando de compensar esos fondos con una coparticipación del impuesto al cheque. Es complicado porque pierden recaudación y no les sobra. Ahí está medio trabada la discusión. Por eso Patricia Burrich un poco se corrió, dijo ‘hasta acá llegué, yo negocié que no bajen ganancias y Caputo me dijo que de ninguna manera y no tengo mucho más para hacer’. La sesión está prevista para el 11 de febrero, pero se puede postergar una o dos semanas si no logran resolver esto”, completó.