Israel sigue en el proceso para la definición de un gobierno de mayoría. La elección de la semana pasada dio como resultado al partido de Benjamín Netanyahu como el mas votado pero al bloque opositor con la mayoría cantidad de bancas y ya reunió apoyos para que el líder de Yashar, Gadi Eisenkot, reciba el encargo de formar gobierno.
El Partido Demócrata anunció que recomendará a Eisenkot como próximo primer ministro. Con esa decisión, su presidente, Yair Golan, se convirtió en el cuarto dirigente del bloque opositor de cuatro partidos que expresó públicamente su respaldo al jefe de Yashar.
El respaldo a Eisenkot reúne a Yashar, B’Yachad, Yisrael Beytenu y el Partido Demócrata para disputar la formación de un Ejecutivo tras las elecciones. El presidente Isaac Herzog previsiblemente otorgará el mandato a quien obtenga más recomendaciones de los partidos.
El presidente de B’Yachad, Naftali Bennett, anunció su apoyo a Eisenkot el día anterior. El jefe de Yisrael Beytenu, Avigdor Liberman, hizo lo mismo, aunque cuestionó la estrategia electoral del líder de Yashar.
Netanyahu lidera la elección en Israel pero depende de los partidos árabes para gobernar
Liberman afirmó que el bloque integrado por Yisrael Beytenu, Yashar, B’Yachad y los Demócratas no alcanzó sus objetivos.
El dirigente acusó a Eisenkot de conducir una campaña “egoísta” que priorizó que Yashar fuera el partido más grande, en lugar de concentrarse en que la coalición opositora obtuviera el mayor número de escaños. Según Liberman, esa estrategia perjudicó más a sus socios que a sus adversarios.
También descartó un gobierno de unidad con Netanyahu y un Ejecutivo minoritario que dependa del apoyo de partidos liderados por árabes, al considerar que “sobrevivirá menos de un año”.

Liberman aclaró que no respaldará una administración sostenida por esas fuerzas, aunque evitó pronunciarse de forma directa sobre un eventual apoyo externo de Judaísmo Unido de la Torá, que señaló que podría acompañar al bloque anti-Netanyahu.
El Likud sostuvo que una “nube negra” cubre el resultado de las elecciones. En un comunicado que Netanyahu republicó en su cuenta de X, el partido cuestionó las declaraciones del magistrado Noam Sohlberg sobre denuncias de financiación extranjera.
“Resulta muy desconcertante que el juez Sohlberg describa las acusaciones de financiación extranjera como ‘muy graves’ y, al mismo tiempo, antes de que concluya la investigación, determine de forma preventiva que no afectan a los resultados electorales”, afirmó el Likud.
El partido de Netanyahu aseguró que 4.612 votos separaron a Ra’am de la pérdida de un escaño en favor del bloque de derecha. Según el comunicado, ese cambio habría alterado por completo el resultado electoral y el escenario político.
