Israel atacó un centro de refugiados en el sur de Gaza | Los dos principales hospitales de Jan Yunis están asediados

La guerra entre Israel y el grupo islamista Hamas cumplió este miércoles 110 días con una potente ofensiva del Ejército israelí en el sur de la Franja de Gaza, mientras que la cifra total de muertos subió a 25.700 y a más de 63.700 los heridos, según el último balance brindado por las autoridades gazatíes.

Las tropas israelíes dejaron decenas de víctimas mortales durante sus ataques focalizados en Jan Yunis, la región más importante del sur de la Franja. 

En el marco de este avance, Israel mantiene por tercer día consecutivo el asedio de los dos principales hospitales del sur gazatí: Al-Amal, que alberga a unos 7.000 desplazados por la violencia, además de cientos de heridos, y Naser, cuyos servicios se encuentran al borde del colapso. Además, al menos nueve personas murieron y otras 75 resultaron heridas en un albergue de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Jan Yunis después de que el Ejército de Israel disparara proyectiles de tanque contra el refugio, donde se encontraban unos 800 desplazados.

“Los equipos de la UNRWA y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) están tratando de llegar al centro, pero la ruta acordada con el Ejército Israelí está bloqueada con un terraplén”, indicó en mensaje publicado en la red social X Thomas White, director en Gaza de la UNRWA. “El acceso seguro hacia y desde el centro ha sido negado durante dos días, la gente está atrapada”, añadió en otra publicación. Precisamente el ataque al albergue ocurre dos días después de otro ataque contra las instalaciones de la UNRWA en la zona, que causó al menos seis muertos según señaló hilippe Lazzarini, comisionado general de UNRWA, en redes sociales.

La agencia oficial palestina WAFA informó que fuentes palestinas denunciaron ataques israelíes sobre los campos de refugiados de Bureij y Nuseirat, en el centro del territorio palestino, donde los equipos de rescate recuperaron varios cadáveres bajo los escombros. La agencia reportó
también ataques intensos y feroces desde Israel hacia el norte de
la Franja, hacia la ciudad de Beit Lahia; además de un bombardeo con artillería
sobre una vivienda de Jabalia, también al norte, donde murieron al menos 14
civiles y 20 resultaron heridos.

De acuerdo al último balance del ministerio de Sanidad gazatí, la cifra total de muertos subió a 25.700 y a 63.740 los heridos, en el marco de la campaña de bombardeos de Israel contra la Franja, en represalia por el ataque terrorista de Hamas el pasado 7 de octubre que mató a alrededor de 1.200 personas y tomó 240 rehenes, entre ellos una veintena de argentinos.

Sin educación

Con motivo del Día Internacional de la Educación, las autoridades también informaron que cerca de 625.000 estudiantes palestinos se quedaron sin acceso a la educación. Al menos 4.510 alumnos del enclave y 231 profesores o administradores de escuelas murieron desde que estalló el conflicto bélico, mientras que 7.911 estudiantes y 756 profesores resultaron heridos. Además, la guerra en la Franja agudizó la violencia en Cisjordania, donde 41 estudiantes palestinos fueron asesinados, 282 resultaron heridos y 85 fueron arrestados en eventos violentos.

La ONG internacional Acción contra el Hambre pidió este mismo miércoles por medio de un comunicado “un alto el fuego inmediato y sostenido para proteger a los niños y su derecho a la educación durante las emergencias en Gaza y Cisjordania”. “Antes de la guerra, los alumnos en la Franja de Gaza tenían un disfrute limitado de la educación. Hoy en día, este derecho no existe”, denunció la organización, al asegurar que el 76% de las escuelas de Gaza están dañadas o destruidas, mientras que 264 se utilizan como refugios para los cerca de 1,4 millones de desplazados internos. “La guerra expuso a niños de todas las edades a la muerte, la orfandad, el hambre, las enfermedades contagiosas y episodios extremadamente traumáticos”, subrayó.

Los presos palestinos

Los detenidos palestinos de Gaza fueron desnudados y golpeados durante los últimos tres meses, según los relatos de casi una docena de detenidos o de sus familiares entrevistados por The New York Times. A algunos de ellos les ordenaron que salieran de sus casas y los apresaron, mientras que a otros se los llevaron cuando huían a pie de sus barrios con sus familias, intentando llegar a zonas más seguras después de que las autoridades israelíes les ordenaran que se marcharan.

El Ejército israelí afirmó al diario estadounidense que detiene a personas sospechosas de estar implicadas en actividades terroristas y libera a las que son absueltas. Además afirmó que las autoridades trataban a los detenidos de acuerdo con el derecho internacional y defendió el hecho de obligar a hombres y niños a desnudarse, diciendo que era para asegurarse de que no ocultan chalecos explosivos u otro armamento. “A los detenidos se les devuelve la ropa cuando es posible”, añadió el Ejército.

Uno de los testimonios palestinos corresponde a Rushdi al-Thatha, de 31 años, que fue capturado el 5 de diciembre junto a su esposa, Hadeel al-Dahdouh, en el norte de la Franja de Gaza. “Nos golpeaban en la cabeza con sus armas”, dijo al-Thatha.”Golpeaban a mi esposa igual que a mí. Le gritaban ‘¡Cállate!’ y la maldecían”, añadió.

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