Sectores del oficialismo de Misiones están buscando una vía para acercar al gobernador Hugo Passalacqua y al histórico caudillo Carlos Rovira y evitar una ruptura que dejaría a lo que fue el Frente Renovador de la Concordia al borde de perder la provincia por primera vez desde 2003.
Fuentes cercanas a los dos dirigentes más importantes de la provincia adelantaron a LPO que está en marcha una mediación y confían que encontrarán una salida para mantener la unidad, algo que hasta comienzos de esta semana parecía muy difícil.
Esa negociación la están llevando adelante figuras muy importantes de la provincia, según supo LPO. El temor es que la división termine abriendo el panorama para perder la gobernación a manos del expolicía Ramón Amarilla, que el año pasado fue la sorpresa de las legislativas.
El origen de la pelea fue el anuncio de Passalacqua de que en 2027 buscará un nuevo mandato como gobernador, para lo que sumó el apoyo de casi 70 intendentes.
Rovira, que dejó la gobernación en 2007 pero controla políticamente la provincia, rechaza ese plan porque quería mantener la potestad de elegir al candidato e imponer al vicegobernador Lucas Romero Spinelli. La histórica estrategia del caudillo provincial fue darles un mandato a los elegidos para impedir un crecimiento que amenace su poder.
Pero con Passalacqua esa estrategia entró en crisis y Rovira lanzó semanas atrás “Encuentro Misionero”, una nueva versión del sello provincial se supone para competir en 2027. Desde el sector gobernador se dieron por fuera del espacio y avanzaron en el armado con los intendentes.
Carlos Rovira
Lo que siguió a eso fue un tiroteo cruzado de medidas entre la casa de gobierno provincial y la Legislatura, que controla Rovira. La última todavía no se concretó pero toca una fibra íntima: desde el gobierno de Passalacqua hicieron trascender que podrían cortar el contrato con la empresa de medicina Alegramed del empresario libertario Augusto Marini, muy cercano a Rovira. Ese contrato, por el que la provincia paga 9 dólares por usuario, es el principal negocio de Marini y algunos creen del propio Rovira.
Quienes están detrás del acercamiento entre Rovira y Passalacqua confían en que el histórico caudillo acepte el intento reeleccionario del gobernador. La idea que gana fuerza es que Rovira ponga de candidato a vice al intendente de Posadas, Lalo Stelatto.
Fuentes del entorno de Rovira dijeron a LPO que no ven mal que Passalacqua gane cierta autonomía ante la opinión pública y admitieron que la imagen del gobernador venía golpeada por la dependencia con su jefe política. En cierta forma se admite que el sistema de Rovira digitando todo desde las sombras se agotó.
En el oficialismo misionero dicen que La Libertad Avanza no aparece todavía como una amenaza electoral porque Milei mide muy mal en las encuestas y le temen más a Amarilla, que sin estructura y desde la cárcel el año pasado sacó casi 20 puntos. Amarilla, líder de la revuelta policial de 2024, es una especie de antisistema con mucha llegada a sectores populares que históricamente votaron al Frente Renovador.
