Crece el antisemitismo en Europa | Pintadas, profanaciones, carteles e insultos a la comunidad judía

Desde Roma

El antisemitismo está creciendo en toda Europa, avivado por la guerra entre Israel y Hamas , generando miedo y ansiedad no sólo en las comunidades judías de cada país sino también en el resto de la sociedad. El temor a los atentados también ha aumentado.

Pintadas contra Israel, estrellas de seis puntas (también llamadas estrellas de David) que usaban los nazis para identificar a los judíos, expresiones racistas en manifestaciones a favor de Palestina, cartelones en los que se subraya la responsabilidad de Israel en la muerte de miles de niños palestinos, son algunos de los hechos que se han difundido y están estimulando el antisemitismo, en las calle y en las redes sociales.

No sólo han habido casos de antisemitismo en Italia sino en varios países de Europa como Francia y Austria. En París las estrellas de David aparecieron pintadas en las paredes externas de negocios de propietarios judíos. En Viena los antisemitas incendiaron la sección judía del Cementerio Central, profanando las tumbas y dejando pintados algunos símbolos nazis.

Todo esto ha hecho que el gobierno de Israel sugiera no viajar al exterior a sus ciudadanos ante “el creciente antisemitismo” en una nota de advertencia dirigida a los ciudadanos. Y en caso de viajar se sugiere “seguir las recomendaciones sobre la propia conducta”, incluso “evitando exteriorizar símbolos israelíes o judíos”.

También el Papa Francisco hizo referencia al antisemitismo en una reciente entrevista concedida al TG1 de la RAI (Radio y televisión Italiana). “Cada guerra es una derrota. No se resuelve nada con la guerra. Nada. Todo se gana con la paz, con el diálogo”, dijo Francisco. Y luego agregó: “Lamentablemente el antisemitismo permanece escondido” (…) No siempre es suficiente ver el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial, los seis millones de judíos asesinados, esclavizados. Eso no basta. No sé explicarlo pero este un hecho que yo veo y no me gusta”.

Según el Centro de Documentación Judía Contemporánea, en Italia ha habido 270 casos de antisemitismo desde principios de 2023. En julio se verificaron 37 casos pero desde el 7 de octubre se produjeron 73 casos.

“El antisemitismo es un prejuicio muy antiguo de la historia de la humanidad, es un prejuicio que no se apaga jamas y renace sobre todo en momentos de crisis”, declaró a la prensa italiana Brunetto Salvarani, un teólogo experto en diálogo y pluralismo . Y según él, el diálogo hoy es mucho más necesario que antes, también el diálogo interreligioso.

Para el sociólogo Mario Morcellini “la intolerancia aumenta con la desinformación, con el desorden informativo”. Si se lograra reducir la circulación de noticias sin firma o sin control, sobre todo en las redes, “se podría reducir la base del negacionismo y de la intolerancia”, agregó.

En pocos días los hechos antisemitas se difundieron en Milán, Roma, Varese, Vicenza. En Milán, la segunda ciudad de Italia, en algunos barrios aparecieron pintadas frases anti-israelís con la estrella de seis puntas que usaban los nazis. Uno de los lugares era un edificio donde vive una profesora judía. En Nápoles y en Bolonia fueron arrancadas de los lugares donde estaban expuestas las fotos de las personas secuestradas por Hamas.

También se vieron cartelones y pintadas en la plaza Bolonia de Roma, alrededor de la cual viven muchos judíos. Otras ofensas se habían visto en el famoso barrio romano de Trastevere, donde fueron semidestruídas varias baldosas-placas recordatorias de personas que allí habían vivido y fueron deportadas a campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.

“Ha sido un gesto inaceptable e intolerable -comentó al alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, exponente del partido Democrático- No aceptamos que se destruyan estos símbolos tan importantes que son patrimonio de la memoria del país y de la ciudad, y recuerdan la matanza de judíos romanos, ciudadanos de nuestro país, por parte del acto criminal más dramático de nuestra historia”.

El ministro de Infraestructuras y Transportes y dirigente del partido derechista La Liga, Matteo Salvini, impulsó una manifestación que se hizo también el sábado en Milán para “condenar toda forma de terrorismo. No es posible que en 2023 exista la persecución de los judíos. Debemos decir no a todo tipo de violencia”, declaró Salvini.

Mientras tanto las manifestaciones a favor de Palestina no se detienen. “Palestina libre” levantan como consigna. El sábado se hicieron nuevas marchas en Londres en la famosa plaza de Trafalgar Square, pero también en París frente al Municipio, en Berlín, en Cagliari (isla de cerdeña) Milán y Roma. Algunas de las marchas, como la de Milán, impulsadas por sectores y partidos de izquierda, hablaron de “detener la impunidad de Israel” y calificaron a Israel como un estado “fascista” y “terrorista”.

En Roma, miles de manifestantes pidieron “Basta dinero para las guerras y para Israel”, conscientes de que Italia, como miembro de la Unión Europea y de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), ha destinado muchas veces dinero a distintas guerras. “Fuera Italia de la guerra”, “Otan, UE, sionistas: expulsémoslos” decían algunos de los cartelones que llevaban.

En todas las manifestaciones hubo máxima atención de parte de las fuerzas de seguridad por temor a atentados. El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, anunció precisamente que la vigilancia antiterrorista ha sido aumentada en todo el país. Entre otras cosas, se informó que han sido multiplicados los controles en las estaciones ferroviarias que serán vigiladas por unos 400 militares.

El ataque de Hamas ha reactivado a grupos extremistas como Forza Nuova y Casa Pound en Italia, que se habían dividido frente a la guerra Rusia-Ucrania y que ahora se ven unidos en relación a Palestina. Estos grupos derechistas de Italia han sido promotores del negacionismo respecto al Holocausto, es decir, niegan que han muerto cerca de seis millones de judíos -de los que hablan los documentos históricos- en los campos de concentración de los nazis durante la Segunda Guerra.

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