Boluarte perdió a su operador | El jefe de gabinete peruano debió renunciar por un caso de corrupción

Desde Lima 

Envuelto en un escándalo de tráfico influencias a favor de una joven de 25 años cayó el jefe del gabinete ministerial Alberto Otárola. En un audio filtrado a la prensa, el exministro le ofrece trabajo y le declara su amor a Yaziré Pinedo, quien fue contratada por el gobierno. La fiscalía ha iniciado una investigación al renunciante ministro. Otárola, de 57 años, estaba en el gabinete desde que Dina Boluarte asumió la presidencia el 7 de diciembre de 2022 luego de la destitución y encarcelamiento de Pedro Castillo. Primero fue ministro de Defensa -cargo que ya había ocupado en el gobierno de Ollanta Humala (2011–2016)-, y dos semanas después fue promovido a la jefatura del gabinete. Era considerado el personaje más influyente del gobierno y su principal operador político. Mantuvo buena relación con el bloque parlamentario de derecha y ultraderecha que controla el Congreso, que incluye al fujimorismo. Tuvo un rol central en la represión a las protestas sociales que dejó 49 muertos por disparos de las fuerzas de seguridad, represión que Otárola impulsó y defendió. Pero, protegido por la derecha, no ha caído por el medio centenar de muertos, sino por un escándalo amoroso.

“Lamento mucho que se le haya tenido que pedir la renuncia al señor Otárola por la información que salió. Con el nuevo Premier tenemos que seguir afianzando el trabajo que venimos haciendo”, declaró la presidenta Boluarte.

Defensa endeble

Al anunciar su renuncia, en un mensaje de 12 minutos sin aceptar preguntas de la prensa, Otárola acusó al expresidente Martín Vizcarra de haber encabezado un complot para sacarlo del cargo. No aportó evidencias para sostener esa afirmación. Vizcarra lo ha negado. El saliente jefe del gabinete de ministros ha sido reemplazado por el abogado de 57 años Gustavo Adrianzén, hasta ayer embajador ante la OEA, cargo desde el cual ha justificado la cruenta represión a las protestas antigubernamentales.

En noviembre pasado, en una sesión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la que se veía las denuncias por la represión del gobierno peruano, Adrianzén protagonizó un bochornoso incidente. Perdió los papeles cuando una mujer lo acusó de mentir por negar la responsabilidad del gobierno en las muertes, y ante la sorpresa de todos se puso de pie gritando: “ellos son los violentos, ellos causaron las muertes”, apuntando a las víctimas. En 2015 fue ministro de Justicia durante el gobierno de Ollanta Humala. Duró seis meses en el cargo.

Ratificación

La caída del jefe del gabinete provoca la renuncia obligada de todos los ministros, pero Boluarte ha ratificado a los otros 18 ministros. La salida de Otárola, rostro notorio de la represión que ha dejado medio centenar de muertos y altamente impopular, podría haber sido una oportunidad de tomar algo de oxígeno para un gobierno con más de 80 por ciento de rechazo popular, pero el nombramiento de Adrianzén y la ratificación de los otros ministros apuntan a una continuidad.

El escándalo que le ha costado el puesto a Otárola estalló el último domingo cuando un programa de televisión divulgó el audio de una conversación entre Otárola y Yaziré Pinedo, en el que el exministro intercala ofrecimientos de empleo y declaraciones amorosas. La llama “mi amor” y le pide su currículo. Juristas han señalado que además de un tráfico de influencias podría haber un posible caso de acoso sexual.

El mismo guión

La joven salió a defender a Otárola, dijo que el audio era de 2021, antes que éste fuera ministro y que no la ayudó para trabajar en el Estado, que el ofrecimiento de empleo que le hace en esa conversación no tenía que ver con la administración pública. Confirmó que tuvo una “relación sentimental” con Otárola, pero dijo que fue en 2021 y duró solo una semana. Pero en diciembre de 2022, Pinedo visitó a Otárola en su despacho del Ministerio de Defensa y luego fue contratada por este ministerio. En una defensa poco creíble, ha dicho que Otárola no tuvo que ver en su contratación. Ha señalado que fue contratada por recomendación de su amigo César Figueredo, un abogado cercano al expresidente Vizcarra y secretario general del partido fundado por el exmandatario. Pinedo también trabajó para el Estado en el régimen de Vizcarra. Figueredo ha rechazado la acusación.

En declaraciones a la prensa, Pinedo acusó a Vizcarra, Figueredo y al hermano de la presidenta Boluarte, Nicanor Boluarte, de haber armado un complot para sacar del gobierno a Otárola. Hace buen tiempo se comenta de un enfrentamiento entre Otárola y Nicanor Boluarte por cuotas de poder en el gobierno. Vizcarra y Figueredo han asegurado que no conocen a Nicanor Boluarte.

Como si fuera la continuación de un mismo guion, cuando Otárola anunció su renuncia siguió la línea de defensa ensayada antes por Pinedo. Repitió lo del complot y la acusación contra Vizcarra. Pero luego de haber tenido una larga conversación con la presidenta Boluarte, decidió sacar del relato de esa supuesta conspiración al hermano de la jefa de Estado.

“En las últimas horas el país ha sido testigo de un complot, de una conspiración contra el presidente del Consejo de Ministros. No tengo ninguna duda que el señor Martín Vizcarra está detrás de todo esto. Me sorprendió la mención al señor Nicanor Boluarte. Yo lo conozco y estoy seguro que él no está en esta confabulación”, dijo Otárola.

En defensa de su hermano

La presidenta Boluarte salió a defender a su hermano. “Lo que se ha dicho de ese complot se viene desmoronando. Mi hermano no conoce a Vizcarra, no conoce a Figueredo, de qué complot hablamos. Mi hermano no está comprometido en ningún complot. No había disputa de poder entre el señor Otárola y mi hermano, ellos son amigos. Mi hermano no participa en las decisiones de este gobierno”, dijo la presidenta en breves declaraciones. Sin embargo, la prensa ha presentado evidencias que comprometen a Nicanor Boluarte en el nombramiento de funcionarios y en el uso de recursos y trabajadores del Estado para recolectar firmas para la inscripción de un partido político.

Vizcarra le ha respondido a Otárola anunciando que lo denunciará por difamación. “Como la gran mayoría de peruanos, estoy de acuerdo con la renuncia del Premier, ahora tendrá que responder por los asesinatos en las protestas sociales. Rechazo de forma contundente sus acusaciones delirantes, jamás he participado en complots políticos ni de ningún tipo. Anuncio una querella al señor Alberto Otárola”, escribió el expresidente en la red X.

En su mensaje de renuncia, Otárola volvió a defender la represión contra las protestas, que dijo había sido un éxito de su gestión al terminar con las movilizaciones sociales. Aseguró no haber cometido ninguna irregularidad, pero no respondió a las evidencias que lo acusan. Hace unos meses, cuando se habló en algunos medios de posibles contrataciones irregulares, y se incluía el caso de Yaziré Pinedo y las especulaciones de su cercanía con el jefe del gabinete, Otárola lo negó y aseguró no tener o haber tenido una relación con ella, dijo que solo la había visto una vez en su vida. El audio revelado y la versión de la propia Pinedo lo desmienten. El renunciante ministro puso el énfasis en pretender victimizarse con la historia del supuesto complot en su contra. Terminó lanzándose como un posible candidato, anunciando que desde las próximas semanas saldrá a las calles.

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