Biden y Trump visitaron la frontera con México | En campaña, se acusaron mutuamente por los problemas migratorios de EE.UU.

El presidente Joe Biden y el expresidente Donald Trump visitaron este jueves, por separado, la frontera de Texas con México para avanzar sus campañas a la elección presidencial de noviembre, culpándose entre sí por no resolver los problemas de la inmigración que afectan al país.

Acusaciones mutuas

En Eagle Pass, Trump recorrió la frontera y las instalaciones de la Guardia Nacional de Texas con el gobernador, Greg Abbott, donde se le mostraron al exmandatario fotografías de migrantes cruzando cerca del área donde se encontraba, informó CNN. “Estados Unidos está siendo invadido por el crimen migratorio de Biden. Es una nueva forma de violación cruel a nuestro país”, dijo el magnate sobre su rival.

Mientras tanto, Biden se encontraba cerca de Brownsville –a unos 482 kilómetros de distancia– en una reunión con agentes de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos observando la frontera. “Las autoridades de inmigración y asilo necesitan desesperadamente más recursos”, afirmó el presidente demócrata, en un discurso. “Es hora de dar un paso al frente, proporcionarles mucho más personal y capacidades”, precisó e indicó que el país también necesita más jueces de inmigración para abordar la acumulación de casos de asilo.

Trump, el favorito para la designación presidencial del Partido Republicano, hizo del manejo de la inmigración ilegal de Biden una pieza central de su esfuerzo por la reelección. Por su parte, Biden, dirige su discurso a la necesidad urgente de que el Congreso apruebe un proyecto de ley bipartidista negociado durante meses para fortalecer la frontera y que sufrió un fuerte revés el pasado 7 de febrero, cuando no superó un voto de procedimiento en el Senado.

La propuesta endurece el sistema de asilo y agiliza la deportación de los migrantes que ingresan por la frontera que no puedan sustentar sus solicitudes de protección. Biden pone la responsabilidad del fracaso de la iniciativa en manos de los republicanos, que alentados por Trump, decidieron darle la espalda a la propuesta en el Senado y en la Cámara de Representantes.

Se suspende una ley migratoria

La visita de ambos candidatos a Texas se dio justo cuando un juez federal de Austin suspendió una ley migratoria que permite a la Policía fronteriza la detención y expulsión de migrantes ilegales. La ley, que se preveía entraba en efecto el próximo lunes, es una de las medidas antiinmigrantes más drásticas en la historia estadounidense.

Los defensores de los migrantes advirtieron que la ley conduce directamente a la discriminación racial, en especial contra los hispanos. La medida había sido demandada por grupos de defensa de derechos civiles encabezados por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) en diciembre pasado, a pocos días de ser firmada por el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, principal impulsor de la medida.

Anand Balakrishnan, abogado del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la ACLU, dijo en un comunicado que la decisión del tribunal federal confirma la ilegalidad de la medida. Edna Yang, codirectora ejecutiva de American Gateways, otra de las organizaciones demandantes, subrayó que “la única manera de arreglar nuestro fallido sistema de inmigración es a través de la acción del Congreso federal, no de la acción estatal individual”.

Los demandantes alegan que la ley es inconstitucional porque viola la supremacía de la ley federal, que regula la inmigración en EE.UU., sobre las medidas aprobadas por un estado. La ley convierte en delito menor el que un extranjero ingrese o intente ingresar al estado desde una nación extranjera de forma irregular. La falta se convierte en un crimen grave, que conlleva hasta 20 años de prisión, si el infractor es reincidente, es decir, alguien que volvió a cometer un acto delictivo después de haber sido condenado.

La iniciativa también permite a la Justicia estatal ordenar la expulsión de personas sin mediar proceso legal, mientras que los oficiales de policía pueden arrestar a cualquier individuo del que sospechen que ingresó ilegalmente al país, y tienen la facultad discrecional de expulsarlo a México en vez de arrestarlo.

Tras conocer el fallo, el gobernador de Texas anunció que apelará de inmediato. “Texas tiene derecho a defenderse debido al continuo incumplimiento por parte del presidente Biden de su deber de proteger a nuestro estado de la invasión en nuestra frontera sur”, manifestó Abbott en un comunicado, al tiempo que señaló que tiene la intención de llegar con este caso hasta la Corte Suprema.

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