Tras el triunfo en el PJ local, Lucas Ghi profudizó su pelea con Martin Sabbatella y rearmó el bloque oficialista en Morón rompiendo con los concejales de Nuevo Encuentro y, también, con los del Frente Renovador alineados al ministro de Transporte provincial, Martín Marinucci.
El intendente encuadrado en el axelismo ordenó la creación de la bancada PJ-MDF, integrada por cinco concejales que vienen de Unión por la Patria, más Adrián Colonna, un ex PRO que se venía mostrando cercano a la gestión municipal.
Con ese movimiento, Ghi pierde la mayoría, ya que el bloque oficialista pasa de doce a seis concejales. Unión por la Patria, que ahora es integrado por concejales de Nuevo Encuentro y el Frente Renovador, queda con siete bancas.
Se trata de un reordenamiento que expone la guerra creciente con el sabbatellismo y que clarifica la disputa por el municipio a 2027 dentro del esquema pan-peronista de Morón, donde Sabbatella ya se muestra lanzado y donde el massismo busca posicionar a Marinucci.
Cerca del municipio sostienen que se trata de una “consecuencia lógica” de la falta de diálogo evidenciada en la “desarticulación” del bloque y acusaron al sabbatellismo de ser un “oficialismo opositor”. Frente a eso, dicen que el nuevo bloque oficialista integra “concejales que defienden” la gestión local y provincial.
Las tensiones internas en el Concejo ya se habían expresado con la designación de autoridades el año pasado. Ahí, el FR (con dos concejales) y Nuevo Encuentro (con cinco) avanzaron a un acuerdo que puso a la massista Sibila Botti en la presidencia y al sabbatellista Diego Spina como jefe de bloque.
Ahora, Ghi busca volver a poner en debate la relación de fuerzas en el Concejo y, para eso, puso como bisagra la elección del PJ, donde el candidato del intendente, Claudio Román, se impuso 70 a 30 a Paula Majdanski, que contaba con apoyo del sabbatellismo.
Más allá del resultado, en Nuevo Encuentro hacen un balance positivo de la elección del PJ. “Pasamos de no tener nada a tener la minoría”, señalaron a LPO cerca de Sabbatella, donde de todas formas relativizan la gravitación del PJ en Morón. “Lucas prendió un PJ apagado hace 30 años para pelear con nosotros”, acusaron.
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Además, aseguran que en la elección del PJ quedó expuesto “un giro ideológico” del intendente que -sostienen en el sabbatellismo- “se recostó en el viejo rousselotismo que estaba en la casa”.
Ahí, señalaron que la lista de Ghi para el PJ llevó como secretario General a Néstor Achinelli, quien fue secretario de Obras Públicas de Juan Carlos Rousselot, ex intendente dos veces destituído por causas de corrupción, siendo la más recordada el contrato por obras de cloacas con Socma, del Grupo Macri.
Aquellos casos tuvieron a Martín Sabbatella como uno de los principales denunciantes. Por una de esas causas, Achinelli fue condenado por la Justicia junto con Rousselot.
En el sabbatellismo también ubican en el viejo rousselotismo al nuevo concejal oficialista Adrián Colonna, al que incluyen como parte del acuerdo de Ghi con Oscar Álvarez, otrora presidente del Concejo en tiempos de Rousselot que trabajó fuerte en la interna del PJ para inclinar la balanza en El Palomar para la lista de Román.
Precisamente la “conexión Rousselot” es la que eligen subrayar cerca de Sabbatella para descartar cualquier posibilidad de conformar un interbloque con la nueva bancada oficialista, versión que circuló en las últimas horas por el Concejo.
“Cómo vamos a integrar un interbloque con un ex rousselotista que entró por el PRO, un integrante central de la estafa Rousselot-Macri”, señalaron.

De todos modos, en Nuevo Encuentro rechazan los argumentos del luquismo para la ruptura del bloque y aseguran que los concejales del espacio “le votamos todo” a Ghi, a pesar de las críticas a cielo abierto.
Más allá de este reordenamiento que los excluye del bloque oficial, en el sabbatellismo aseguran que mantendrán un perfil de “oficialistas críticos, entendiendo el esquema de coalición. No vamos a ser opositores”.
“El problema es que Lucas en vez de asumir la crítica, persigue y expulsa”, agregaron para recordar que, desde que comenzó la pelea con Sabbatella, “echó a toda la estructura de Nuevo Encuentro” y hablan de alrededor de 200 desplazamientos en el organigrama municipal.
En este contexto, se recrucen las tensiones internas de cara a 2027, donde, de no modificarse la ley que pone tope a las reelecciones indefinidas, Ghi no podrá volver a presentarse.
En Morón hay quienes ven como posible candidata del luquismo a la actual jefa de Gabinete, Estefanía Franco, a la cual en el sabbatellismo ven como una figura de fuerte ascendencia sobre Ghi y a la que le atribuyen un rol central en el quiebre con el intendente.
