El paso de Benjamín Netanyahu por la Asamblea General de las Naciones Unidas no pasó desapercibido. A las movilizaciones que se realizaron en Nueva York en contra del premier israelí, se le sumó un fuerte rechazo diplomático al momento en que estaba por comenzar su discurso.
Allí, decenas de delegaciones abandonaron el recinto en una señal contundente de reprobación ante quien considera responsable de un genocidio en la Franja de Gaza.
Ante ese verdadero desplante, Netanyahu respondió: “Si hay más cobardes morales que se quieran ir de la sala, que lo hagan ahora”.
El gesto no es menor. Desde que Israel decidió lanzar una feroz ofensiva contra la Franja de Gaza en respuesta al atentado de Hamas de octubre de 2023, la figura de Netanhayu concentra un fuerte rechazo y ubica a Israel un contexto de mayor aislamiento internacional que en otros tiempos.
La alianza con Donald Trump le permitió a sostener conflictos bélicos también en Líbano con Hezbolá y llevó a Estados Unidos a una guerra directa con Irán por primera vez en casi 50 años.
En este contexto, el premier israelí respaldó su política y dijo haber tomado “innumerables medidas para proteger a la población civil”, pese a los más de 74.000 muertos en el enclave palestino.
“Hemos tomado innumerables medidas para proteger a la población civil. ¿Es esto un genocidio? Por supuesto que no. Es lo contrario de un genocidio. Así que a todos aquellos que están difundiendo estas mentiras sobre mi país y sobre nuestros valientes soldados, ya se encuentren en esta sala o en el despacho del alcalde antisemita de Nueva York, les digo esto: deberían avergonzarse”, insistió Netanyahu una sala vacía.
En paralelo, y en el contexto de las protestas, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se pronunció a favor de ejecutar la orden de arresto emitida contra el líder israelí por la Corte Penal Internacional (CPI), que lo acusa de presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad.
De los pocos presidentes que respaldó de manera contundente a Netanyahu está Javier Milei, con quien mantuvo la única reunión bilateral en una semana marcada por el fracaso diplomático de no haber podido conseguir un encuentro y una foto con Donald Trump.

El primer ministro agradeció a Milei su firme e incondicional apoyo al Estado de Israel y lo felicitó por recibir el premio “Defensor de Israel” de la Yeshivá Darchei Torah en Nueva York días después que el gobierno argentino denunciara la explotación petrolera en Malvinas del proyecto Sea Lion, operado por la empresa israelí Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
Según informó la cuenta oficial de la Oficina del primer ministro de Israel en X, “ambos líderes conversaron sobre la continua cooperación entre sus países y el positivo giro estratégico que Israel está experimentando en América Latina, lo cual posibilita la ampliación de los Acuerdos de Isaac, liderados por el presidente Milei, para profundizar la cooperación en materia de seguridad y economía entre Israel y los países latinoamericanos”.
En esa línea, Netanyahu dijo que “el presidente Milei es uno de los grandes líderes de nuestro tiempo. Lo que usted ha hecho por la economía de Argentina es magistral, muy difícil de lograr, con mucha resistencia política. Pero usted ha roto las barreras y está dando libertad a la gente. Puede que les lleve tiempo comprenderlo, pero quiero decirle: cualquiera que entienda algo de economía sabe que nunca antes se había visto una transformación semejante”.
“Segundo, usted defiende la verdad. No le importa lo que piensen los demás. Simplemente alza la voz por la verdad. Por eso apoya a Israel, porque compartimos esta herencia común de justicia y de decir la verdad, y nadie la expresa mejor que usted”, culminó.
El próximo 27 de octubre, Israel celebrará elecciones en las que se medirá el apoyo de Netanyahu tras un contexto de tres años ininterrumpidos de guerra en Medio Oriente.

