Alternativa para Alemania obtuvo una victoria histórica este domingo en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt y se consolida como la fuerza con más proyección en el país. Si bien no llegó la mayoría absoluta y necesita aliarse con otras fuerzas para gobernar, AFD se convierte en una amenaza para todo el sistema político. Sin embargo, el partido no alcanzó la mayoría absoluta que le habría permitido gobernar en solitario por primera vez en un estado federado alemán.
Con el 100 % de los votos escrutados y según el resultado final oficial provisional, AfD consiguió el 43,8 % de los votos y quedó a solo tres bancas de la mayoría absoluta en el Parlamento regional.
El candidato a la presidencia regional del partido ultra, Ulrich Siegmund, calificó la jornada de “histórica” y aseguró que su partido consiguió “exactamente lo que nos propusimos: hemos hecho historia en este país”. Según él, es necesario un cambio político fundamental y este esultado es también “una señal para Berlín”.
La ultraderecha alemana gana en las elecciones regionales y agrava la crisis del gobierno
La conducción nacional del partido también celebró el resultado porque lo ve como una muestra de lo queremos pasar en las elecciones generales que deberían celebrarse en 2029.
La copresidenta Alice Weidel afirmó que Siegmund será el primer presidente regional de AfD, mientras que el también líder del partido Tino Chrupalla sostuvo que la formación está preparada para asumir responsabilidades de gobierno tanto en Sajonia-Anhalt como, en el futuro, a nivel federal. En 2024, AfD ya había ganado en Turingia, aunque entonces quedó fuera del gobierno debido al rechazo del resto de partidos a colaborar con la formación.
El gran derrotado de la jornada fue el partido gobernadora, la Unión Cristiano Demócrata. El actual presidente regional, Sven Schulze, obtuvo alrededor del 17,2 % de los votos, prácticamente la mitad que en 2021. El dirigente conservador reconoció que su partido había sufrido “un duro golpe” y admitió que AfD pasa a ser la fuerza dominante en el Parlamento regional.
El canciller alemán Friedrich Merz , del mismo partido, se reunirá el lunes dirigentes de la CDU para discutir las consecuencias de la derrota.
Frederic Meriz, canciller alemán.
En Berlín cobra ahora fuerza el debate sobre el futuro de la coalición federal entre la CDU y el SPD. El diputado de la CDU Alexander Räuscher criticó en ‘WELT’ la estrategia de su partido y su relación con los socialdemócratas: “Cometemos el error de aceptar a un socio de coalición como el SPD, que ha celebrado la transición energética hasta el último día antes de las elecciones y se convence de que con ello las cosas irían mejor para los ciudadanos”.
“Eso sencillamente no es cierto. Ahí tendríamos que haber marcado más el perfil de la CDU. Hace tiempo que deberíamos haber puesto un freno y haber dicho: eso no lo aceptamos. En la ampliación de superficies para las energías renovables tendríamos que habernos resistido más como región”, agregó.
La catastrofe electoral sufrida por el oficialismo en esta elección regional pone en debate no solo el futuro de la alianza nacional entre CDU y SPB sino que podría forzar a un Merz a dar un giro a la derecha, algo que intentó en la campaña electoral pero fue vetado por líderes importantes del partido como Angela Merkel.
AFD es considerado por el sistema político como una amenaza a la democracia por sus constantes coqueteos con la reivindicación al nazismo. Por eso, la prohibición es un tema de debate nacional que se vuelve mas complejo con este crecimiento. El partido suele tener cercanía con la Rusia de Putin y figuras como Elon Musk y se hizo fuerte en la vieja Alemania comunista del este en donde la situación económica, salarial y laboral contrasta con los grandes centros urbanos alemanes.
