Los empleados de la Rosada están furiosos con Karina Milei porque los obliga a llevarse su propia leche y les cobra por comer las sobras que dejan los funcionarios jerárquicos.
No sólo el personal de planta que sobrevive gestiones, sino los propios empleados que contrataron los libertarios entraron en estado de angustia cuando en las oficinas aparecieron carteles con el nuevo mandamiento lácteo.
“Se recuerda que para tomar cortado/lágrima es necesario que cada empleado traiga su leche”, dice la ordenanza, que se remata con un sarcástico “Gracias!”.
El contraste de tener que llevarse la leche para una lágrima, cuando los altos mandos tienen a su disposición cascadas de Flat White y Frapuccinos, no es la única discriminación de la que se quejan los empleados.
La ordenanza que enojó a los empleados de Casa de Gobierno
El tema que más molesta es el del menú que pueden almorzar quienes no gozan de la impunidad que detenta un lugar más alto en el escalafón.
“A Lule le dan un lomo entero y lo que sobra después lo cortan en pedacitos para darnos 15 gramos en cada plato diciendo que hay ‘fideos al estofado de lomo stroganoff'”, se descargó ante LPO uno de los empleados de la Rosada.
A los empleados les pesan la comida para que la bandeja no cargue más de 250 gramos. El precio del menú es más barato que en los conocidos “chino por peso” y ronda los 3300 pesos.
Pero lo que molesta a los trabajadores es sentirse tratados como lacayos que comen las sobras que los reyes arrojan por las saeteras de los castillos. En Inglaterra, a esos desgraciados se los llamaba “trenchermen” porque tras los banquetes reales sólo ligaban los “trenchs”, las rebanadas gruesas de pan duro y rancio.
Lule Menem
Algunos funcionarios que comen el Menú Karina lo pagan 10 mil pesos y otros lo obtienen gratis. Mientras los jerarcas gozan de carnes premium, esta semana a los empleados les vendieron “Pizza Ratatouille”. “La hicieron con berenjenas y zapallitos que sobraron de la semana de los platazos de Lule Menem”, dijeron a LPO fuentes de la Rosada.
La duda que invadió al personal era si el nombre Pizza Ratatouille se había elegido en referencia al plato francés de verduras salteadas o a la rata cocinera de la película de Pixar.
