La familia Bolsonaro atraviesa un momento de importante tensión en Brasil. Michelle Bolsonaro, esposa del ex presidente, empezó a dar señales de autonomía que complican la candidatura de Flavio en un momento complicado luego del frustrado viaje a Estados Unidos y las dificultades para alinear a los gobernadores de derecha.
Michelle publicó hace unos días un inesperado posteo de un discurso de Tarcisio Gomes da Freitas con fuertes críticas contra Lula que sugirió un apoyo a su candidatura presidencial. En un momento, la primera lectura fue que se trató de un gesto para sumar al gobernador paulista al armado de Flavio pero fuentes cercanas a la familia consultadas por LPO lo descartaron. Luego, hizo lo mismo con Romeu Zema, gobernador de Minas Gerais que también está anotado en la carrera presidencial. Lo que queda claro es que es un mensaje interno.
Esta fuente, de diálogo periódico con el clan, confirma que la relación entre los hermanos y la ex primera dama no pasa por el mejor momento y Michelle culpa a Flavio por el traslado de su padre a una cárcel común.
El ahora candidato del bolsonarismo fue quien intentó realizar una video conferencia para que su padre hable con una multitud en un acto violando la condiciones de la prisión domiciliaria.
Flavio Bolsonaro viajó a EEUU para reunirse con Trump pero no lo recibió
“Michelle está disgustada con la decision de su marido de elegir a Flavio y sabe que cualquiera de los candidatos de derecha, sobre todo Tarcisio, quiere ponerla de vicepresidente. Usa eso para generar tensión interna”, detalló esta fuente.
La esposa de Bolsonaro se anotó otra medalla cuando negoció personalmente con Alexander de Moraes a través de otro juez, Gilmar Mendes, el traslado del ex presidente a la cárcel conocida como Papudinha.
La sala de personal tiene una superficie total de 54,7 metros cuadrados, más 10 metros cuadrados de espacio exterior. LA celda tiene capacidad para cuatro personas, pero será de uso exclusivo para el expresidente. Además de un dormitorio y un baño, cuenta con sala de estar, cocina y lavandería. El espacio es cinco veces mayor que el de la Superintendencia de la Policía Federal, que tiene aproximadamente 12 metros cuadrados, donde estuvo Bolsonaro.
Además, tiene heladera, ducha con agua caliente, armarios, cama doble y televisión. Tendrá derecho a cinco comidas diarias y dado que recibe una dieta especial, el menú del expresidente podría sufrir modificaciones. “Se puede tomar el sol en la zona exterior de la celda, lo que permite el ejercicio físico, con total privacidad y sin control de horario”, detalló la Corte Suprema en el detalle del traslado.

Michelle puso énfasis en la situación de salud y logró mandarlo a un régimen cerrado que cuenta con un puesto de salud con dos médicos generales, tres enfermeras, dos dentistas, una trabajadora social, dos psicólogas, una fisioterapeuta, tres técnicos de enfermería, una psiquiatra y una farmacéutica.
Además, el centro penitenciario está destinado a personal militar estatal que aún mantiene vínculos con la corporación, prisioneros militares en espera de una posible sentencia que podría resultar en la pérdida de su cargo y civiles con derecho a una Sala de Personal, según lo estipula la ley.
“Va a tener vida de preso pero vip y con una mejor atención de salud. Esto fue gracias a Michelle”, afirma esta fuente.
La derecha brasileña empieza la campaña dividida y pone en riesgo un triunfo de Flávio Bolsonaro
Como parte de esta interna familiar, los hermanos Bolsonaro criticaron la decisión de la justicia y exigieron la vuelta a la prisión domiciliaria, opción que no está contemplada hasta el momento.
El fondo de interna tiene la sucesión de Bolsonaro en el centro de la escena. Michelle tiene mucho más carisma y llegada a los sectores populares, sobre todo a las mujeres evangélicas. Su figura es mejor vista para la derecha tradicional que la elegiría como parte de un binomio con Tarcisio.