Delcy Rodríguez dio un nuevo giro en favor de las petroleras al lanzar una Ley de Hidrocarburos que reclamaban las empresas y busca alentar la inversión privada.
Rodríguez sostuvo que la cooperación energética con Washington está basada en la “decencia, la dignidad y la independencia” y prometió que cada divisa que entre producto del acuerdo será para el beneficio de los venezolanos.
Lo cierto es que mas allá de las narrativas para mantener unida la base chavista, la iniciativa busca agilizar la salida de petróleo mientras Donald Trump busca inversiones de empresas estadounidenses para reactivar el sector petrolero venezolano.
El proyecto tiene como objetivo incorporar los modelos productivos que están en la ley antibloqueo, un instrumento legal que permitió inversiones para sortear las sanciones que impuso Estados Unidos desde 2019.
Chevron supo de la captura de Maduro antes que el Congreso
El periodista especializado en energía y editor en jefe del sitio venezolano Petroguía, Andrés Rojas, dijo a LPO que “lo que se conoce del proyecto, de acuerdo a lo que presentó la presidenta, es la incorporación en la Ley de Hidrocarburos de un modelo de negocios que se llama contratos de participación productiva (CPP), que son contratos de servicios”.
Rojas explicó que “ese tipo de figura no existe en la ley de hidrocarburos dado que sólo acepta la figura de empresa mixta con mayoría accionaria de PDVSA en una proporción 60-40. En el caso de los CPP están en al ley antibloqueo que se sancionó en medio de las sanciones y siempre hubo duda de los inversionistas de aceptar el contrato por la inestabilidad jurídica. Un CPP ofrece una mayor rentabilidad a diferencia de la empresa mixta y al incorporarla en la ley, tendrá más seguridad jurídica”.

Para el especialista “es una ley a la medida de las petroleras en el sentido que un contrato de servicio no implica propiedad y le permite a la empresa tener una disposición de crudo para poder comercializar”.
“Es muy permaturo saber que relaciones vayan a tener las petroleras con el gobierno pero lo que sí se puede decir es que desde la flexibilización de las sanciones en noviembre 2022 con el gobierno de Biden, hubo un cambio en la relación del Estado con las petroleras privadas, que antes eran muy tensas durante la época de Hugo Chávez y la primera parte de Nicolás Maduro, eso cambió”, agregó.
En esa línea, Rojas planteó que “Chevron, Repsol y la francesa Maurel & Prom forjaron una buena relación con el gobierno y el ministerio de Hidrocarburos. Fueron fluidas y estas empresas pasaron a tener el control operacional, lo aquí lo llaman el efecto Chevron”.
“Yo creería, por lo que dijo Delcy Rodríguez, que se viene un modelo en el que la empresa socia de PDVSA tenga un mayor control operacional de toda la actividad de producción y la disposición del petroleo para comercializar”, apunto.
Es claro que este movimiento marca una diferencia sustancial, ya que, al momento de la captura de Maduro, sólo una compañía petrolera estadounidense seguía operando en el país caribeño: Chevron y por una licencia especial del Departamento del Tesoro de EEUU.
El ministro de Defensa, el General Vladimir Padrino López, saluda al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodriguez.
En este marco, Delcy afirmó que con esta reforma los flujos de inversiones podrán incorporarse a “nuevos campos, a campos donde nunca ha habido inversión y a campos donde no hay infraestructura”. Entre los números del balance 2025, aseguró que existe 99% de abastecimiento en el país y que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) superó 10%.
“Son 19 trimestres consecutivos de crecimiento que colocaron a Venezuela en el liderazgo como primera economía en América Latina y con un crecimiento del año 2025 del 8,5%. Un gran logro, en el mes de diciembre, los trabajadores y las trabajadoras de Pdvsa, alcanzaron 1.200.000 barriles de producción”, afirmó la presidenta interina.
Resaltó que para alcanzar dicha producción se produjeron inversiones cercanas a los 900 millones de dólares en el año 2025, producto del esfuerzo de inversionistas nacionales e internacionales bajo el modelo Chevron, previsto en la Ley Antibloqueo.
En paralelo, el Departamento de Energía de Estados Unidos, en tanto, publicó un plan para desarrollar la industria petrolera venezolana que contempla inversiones en su entramado eléctrico y la recuperación de infraestructuras. El propio Trump dijo el pasado miércoles 7 que Venezuela entregará hasta 50 millones de barriles , incluido el petróleo que está retenido.
El régimen venezolano logró este año una cuota de producción de 1,2 millones de barriles de petróleo, un hito tras alcanzar mínimos históricos en torno a 360.000 barriles en 2020, pero aún lejos de los 3 millones que extraía a inicios del siglo.
Por último, Andrés Rojas afirmó que “no se puede decir que Venezuela vivirá un boom de la noche a la mañana, sobre todo por la incertidumbre política y en cuánto esté dispuesto a avanzar el oficialismo en reformas en el sector”.
“Todos los pronósticos señalaban que los tres países que liderarían el crecimiento eran Brasil, Guayana y Argentina. Creo que eso está cambiando desde el 3 de enero”, finalizó.